ENCUESTAS

¿Deberia irse Manolo Jimenez?
 

 


Tras varios años de tremendos fracasos económicos, deportivos y sociales, Roberto Alés toma la presidencia del Sevilla F.C. Bajo su mandato, la austeridad, la "economía de guerra" y el "método alemán" se imponene en la entidad, en contraposición a varios años de despilfarro económico, pésima gestión y fracasados fichajes, de los que muchas veces la junta directiva no conocía salvo por referencias de intermediarios.

El Sevilla, con una deuda gigantesca y prácticamente sin dinero (se cuenta que un día el mismo Roberto Alés tuvo que pagar de su bolsillo la compra de varios balones, pues increíblemente el club no tenía ni para entrenarse) se vio obligado a vender a sus entonces estrellas (Vasilis Tsartas, Juan Carlos, Marchena y Jesuli) algunos de ellos auténticas perlas de la cantera, y a "atrincherarse" en una gestión económica de absoluta austeridad. Deportivamente, se nombra al ex-portero y delegado del equipo "Monchi" como director deportivo, mientras que Joaquín Caparrós viene elegido entrenador. Con la política de "hombres, y no nombres" Monchi logra confeccionar una plantilla sin estrellas, fichando jugadores de poco o ningún renombre, la mayoría conseguidos a coste cero, "retales" y descartes de otros clubes y jugadores desconocidos o deshauciados, eso sí, imponiendo una política de gestión deportiva basada en los informes, en el seguimiento de jugadores, en el conocimiento absoluto del mercado y de las necesidades del equipo y desplegando una enorme red de ojeadores por todo el mundo, especialmente en Sudamérica.

Así, y con el buen hacer del entrenador y una tranquilidad social desconocida en los años precedentes, el equipo consigue realizar una temporada brillante, asentada en un fútbol combativo, de lucha, ordenado, sin excesivo brillo, pero tremendamente efectivo, proclamándose campeón de Segunda División y consiguiendo la friolera de 23 victorias (récord histórico de la entidad) y 66 goles a favor.

Ya en primera, año tras año se asienta entre los grandes. Con pocos recursos, se consigue estructurar un equipo compensado, que consigue buenos resultados y que lo asientan en la primera división. Tras dos años sacando al club de las cloacas económicas, Roberto Alés pasa la presidencia al ex-vicepresidente Del Nido, famoso por su gestión durante el fatídico descenso a segunda B.

Este, con un estilo presidencial mucho más expansivo, pero igualmente con los pies en el suelo en lo económico y deportivo, consigue poco a poco ir añadiendo jugadores de cierto renombre y calidad, y despliega una política de marketing agresiva que relanza la imagen del club y, unido a los buenos resultados deportivos, consigue ilusionar a los aficionados como hacía tiempo no se veía. Jugadores de personalidad como el uruguayo Darío Silva, perlas jóvenes adquiridas a bajo coste como los brasileños Julio Baptista o Daniel Alves, jugadores de combate y una brillantísima cantera hacen de este período el inicio del ascenso europeo del equipo, que logra el acceso a la ansiada Copa de la UEFA.

La temporada anterior al Centenario, la 04/05, se ocupan puestos de Champions League casi todo el año, pero unos fallos al final lo alejan de esta competición.

Con Juande Ramos, al año siguiente (el año del Centenario de la entidad), tampoco se alcanza la Champions tras una increíble remontada en la que se ganó a Real Madrid y FC Barcelona. Pero la ilusión, el gran momento del club en sus 100 años, no estaba en España: estaba en Europa.